Aurelio Martín «Estudiamos rebajar o dar gratis la ORA a residentes con etiqueta ambiental»

Iván Villar | El Comercio | 15 de mayo de 2022

Cuando el mandato encara su último año, y está a punto de cumplirse otro desde la entrada en vigor de la nueva ordenanza de Movilidad, el concejal Aurelio Martín (Gijón, 1960) analiza varios asuntos de actualidad del área que dirige en el Ayuntamiento. Una concejalía que, entre otros asuntos, acaba de iniciar el trámite de información pública del borrador de un nuevo Plan de Movilidad que plantea la expansión de la ORA a Ceares, El Coto, El Natahoyo y El Llano, sumando a sus 4.700 plazas 6.800 más.

-¿Van a hacer esa ampliación?

-No deja de ser una propuesta más, ni siquiera la más importante, dentro de un plan que es mucho más amplio. Y es habitual que en estos planes se incluya. También lo está haciendo Avilés en el suyo. Pero hablamos de un documento inicial para el que ahora se abren dos meses para alegaciones y un proceso participativo tras el que intentaremos incorporar las aportaciones y reflexiones que surjan. Lo iniciaremos la semana que viene con la FAV y la idea es que haya mucho debate en los distritos, en ámbitos sectoriales y en el nuevo consejo sectorial de Movilidad. Y para la ampliación de la ORA, como para otras medidas, buscaremos el consenso. Sin él, no vamos a implantar en ningún barrio ni la zona azul ni la zona naranja.

-¿Está dispuestos entonces a retirar la propuesta de ampliación?

-Escucharemos lo que dice la gente, porque no tenemos ningún interés en imponer medidas a corto, medio ni largo plazo si los vecinos consideran que no son útiles para resolver los problemas que tienen los barrios que ahora hacen frontera con la ORA. Pero debemos ser conscientes de que esos problemas no se solucionan solos. Y esta propuesta lo que busca es facilitar el aparcamiento a los residentes no solo ampliando la zona azul, sino con zonas naranjas, que supondrían un tercio de las plazas, reservadas para ellos. La otra opción, que es construir nuevos subterráneos, es una solución más a medio plazo y para la que dependemos de la financiación privada.

-Lo que ve como una forma de «facilitar el aparcamiento a residentes» también se puede ver como una medida recaudatoria…

-En ningún caso tiene esa vocación. De hecho, estamos valorando, a falta de unas conversaciones con la Empresa Mixta de Tráfico, la posibilidad de aplicar desde el año que viene una reducción muy sustancial en la tarjeta de la ORA, o incluso la gratuidad, a los residentes que tengan vehículos con etiqueta ambiental. Estamos hablando de dos tercios de los coches.

-¿Y darían marcha atrás en el cobro de la zona azul a personas con movilidad reducida?

-Es algo que podría tener solución dentro de esa misma propuesta que acabo de comentar. Aunque en este debate me resulta curiosa la manipulación de la derecha, con varios ayuntamientos donde no solo se les cobra una cantidad fija anual, sino incluso tique en el parquímetro.

-Mencionaba la construcción de nuevos aparcamientos para residentes. ¿Ha habido algún avance en los proyectos prometidos?

-Estamos en contactos con el sector privado con la intención de dejar licitados este mandato los de la plaza del San Agustín, el del parque de Cocheras y el de La Calzada (bajo la plaza del Médico Félix Prieto). Pero es importante que en el Plan de Movilidad por primera vez haya una planificación en la que se prevean aparcamientos, con 3.715 plazas, no solo en el centro, sino sobre todo en los barrios.

Aparcamientos disuasorios

-¿Cuándo empezarán las obras de algún aparcamiento disuasorio?

-Este mandato, además con unos plazos que vienen impuestos por los fondos europeos, se iniciará el que ya ha anunciado el Principado en la avenida de Portugal. El resto habrá que empezar a acometerlos en el siguiente mandato, pero ya deberíamos aprobarlos este en el Plan de Movilidad.

-Un plan que apuesta por reducir la presencia del coche en la ciudad…

-Hay criterios que vienen en los planes de movilidad de todas las ciudades. Incluso donde gobierna la derecha, salvo la derecha mas rancia, se persiguen unos objetivos que en algunos casos son objetivos de Estado y que están por encima de gobiernos y partido. La Unión Europea pide reducir las emisiones en un 50% para 2030. Y eso compete principalmente a las empresas y a una descarbonización de la economía como la que ya ha anunciado Arcelor. Pero también a la movilidad, que es uno de los principales elementos de generación de emisiones. Nuestro plan recoge medidas para reducirlas un 25%, porque no hacer nada no es una opción. Además, ahora tenemos la oportunidad de acceder a importantes ayudas para lograr una ciudad más sostenible y hecha para las personas, donde el espacio que ocupan los peatones, las bicicletas y la movilidad activa pase del 37% al 50%. Ya hemos obtenido nueve millones, frente a los tres de otras ciudades como Oviedo, para medidas como las zonas de bajas emisiones que estamos obligados a crear y que aquí no será solo en el centro, sino también en La Calzada como un elemento complementario a la descarbonización de Arcelor.

-En Madrid sin etiqueta ambiental no se puede pasar ya de la M-30. ¿Será así en La Calzada?

-Antes de 2030 seguro, porque estará implantado en toda España. De hecho, en el centro de Oviedo ya se hará en 2023. En cualquier caso, eso no afectaría a los residentes. Y además, tenemos cuatro años para elaborar un reglamento u ordenanza que regule esas zonas de bajas emisiones. Hay tiempo para debatir y consensuar medidas. Y siempre he dicho que La Calzada no va a tener medidas más restrictivas que las que haya en el resto de Gijón, ya que en el medio plazo a lo que aspiramos es a que toda la ciudad sea una zona de bajas emisiones.

-Según la ordenanza, en 2026 no se podría entrar al casco urbano sin etiqueta ambiental.

-En el primer borrador hablábamos de 2025, porque considerábamos que para entonces la medida solo afectaría a un 10% o un 12% de los coches de Gijón. Pero lo retrasamos un año por la pandemia, ya que vimos que el parque móvil no se estaba renovando. Ahora que tras la pandemia han venido una crisis de suministros y una guerra, creo que en el momento oportuno, en 2024 o 2025, habría que analizar si se están cumpliendo o no las previsiones de renovación de ese parque móvil. Y si no es así, probablemente habría que retrasar otro año o dos esa medida. Si lo hiciéramos ya ahora sonaría a una medida electoralista.

-Para esa renovación habían prometido ayudas. ¿Cuándo estarán disponibles?

-Estamos trabajando en las bases con el asesoramiento de la Fundación Municipal de Servicios Sociales. Podremos presentarlas en pocas semanas.

-Desde abril no se puede usar ya la zona azul sin etiqueta ambiental. ¿Qué efectos ha tenido?

-Se ven más huecos. Y, por tanto, ya hay más oportunidades para aparcar tanto para los residentes como para los no residentes.

-Habrá gente que se pregunte cómo se mueve por Gijón el concejal de Movilidad…

-No uso el coche más de dos o tres veces al mes. El resto lo hago sobre todo caminando.

-¿Incluso distancias más largas?

-No oculto que este viernes sí vine en coche a la Feria (a una jornada de conferencias sobre el Piles), porque tenía que estar temprano, vivo en otra zona de la ciudad y hay aparcamiento. Pero otras veces también he venido a la Feria o El Molinón a pie. Gijón es una ciudad muy paseable y agradable para pasear.

Sentidos confrontados

-¿Sería un varapalo que la Justicia obligue a poner ya doble sentido de tráfico en el Muro?

-Supondría marear a la gente, porque cuando a finales de año empiece su reforma se volvería a cerrar. Pero es una decisión que debe tomar el juzgado. Nosotros la respetaremos o recurriremos a quien corresponda, en función de lo que nos aconsejen nuestros servicios jurídicos. En cualquier caso, pase lo que pase con las decisiones que se han tomado en el pasado, lo importante es lo que ahí se va a hacer en el futuro. Hay un proyecto que cada vez apoyan más sectores económicos y sociales y que va a dar un giro muy importante a una zona fundamental.

-El Plan de Movilidad habla de sentidos de circulación confrontados, uno desde Eladio Carreño y otro desde el Piles, que confluirían en Menéndez Pelayo. ¿Coincide con la idea que está presentando Obras Públicas?

-Sí, está consensuado con ellos, que de hecho creen que esa ordenación facilita la creación de los nuevos espacios públicos previstos en ese entorno. Y también favorece el desarrollo en el futuro de las ‘supermanzanas’. Pero es algo que está sujeto igualmente a debate y para eso están en un proceso de participación con un montón de entidades.

-¿Le satisface el nuevo protoclo del plan de vías?

-Los pasos que se han ido dando este mandato son los que no se dieron en los anteriores. Y este protocolo es imprescindible para licitar los proyectos constuctivos, después de años haciendo los cálculos en una servilleta. Sin unos costes reales no hay posibilidad de financiación externa. Y lo que me temo es que estemos hablando ya de un proyecto global de más de 1.100 millones de euros. Sí nos gustaría que la redacción de los proyectos tarde menos de dos años.

-La ministra no dio fechas para el vial de Jove, esencial para sacar los camiones de Gijón…

-Pero me consta que habrá noticias inminentes.

-¿Ha mejorado el aire en la zona oeste bajo su mandato?

-Más allá de que pueda haber algunos meses con mejores datos, eso es un proceso complicado y que no se logra de un año para otro, sino que requiere planes estratégicos e inversiones multimillonarias. Y La Calzada empezará a notar cambios de forma sensible cuando finalice el proceso de descarbonización en el que Arcelor va a invertir mil millones de euros.

-¿Qué le parece que el plan del aire la exima de instalar un filtro en el sínter B a cambio de elevar su chimenea?

-Es un acuerdo entre Arcelor y el Principado, donde ambos garantizan que la reducción de emisiones va a ser la misma. Y de hecho, conlleva una inversión más alta. Lo que decía Arcelor era que veía absurdo cambiar una instalación que va a desmontar en muy poco tiempo. Y a partir de ahí llegó con quien tiene las competencias, que es el Principado, a un acuerdo que respetamos.

-¿Cuándo comenzará la restauración del Piles?

-Realmente llevamos recuperando el río desde el inicio del mandato. Y ahora se trata de dar un salto cualitativo que contribuya a aumentar su flora y su fauna. Suponemos que hasta finales del verano, igual en septiembre, no se resolverán las ayudas europeas, para las que hay mucha competencia. Se han presentado solicitudes por 400 millones, y hay 75. Aunque estamos esperanzados. Y en cualquier caso la renaturalización está garantizada, porque se ha incluido en el Plan Hidrológico 2022-2027 con hasta tres millones de inversión.

El espacio de Yolanda Díaz

-¿Ha variado su relación con el PSOE tras el cambio en su secretaría general?

-Sigue igual. Tenemos uno de los pactos más estables y con más colaboración y lealtad que conozco, y que ambos tenemos voluntad de cumplir.

-¿Prevé una coalición IU-Podemos para 2023?

-Lo que hay que hacer en Gijón es crear el espacio de Yolanda Díaz, evitando lo que ha ocurrido en Andalucía. Un espacio de cambio en la izquierda no se puede construir con esa aparente lucha de poder ni iniciando el proceso con una discusión sobre quién lo encabeza. Lo primero es un proceso de escucha, con mucho protagonismo de la sociedad civil.

-¿Le gustaría repetir como edil?

-Ya tengo tomada una decisión, pero este tema debo hablarlo en primer lugar con mi partido, en el momento que ambos consideremos adecuado.