Esta ciudad necesita mejoras y, también, serenidad

FAUSTINO SABIO | OPINIÓN Es cada vez mas latente la crispación, la tensión, la confrontación entre la ciudadanía que cabalga alejada de la necesaria información, sin partes, es de todas conocida la capacidad individual de todos nosotros, la facilidad para crear opinión sobre los mas dispares temas, sean cientificos, técnicos o de cualquier índole. Aceptemos por tanto una tregua para obtener información, leerla, interpretarla y tomar posición razonada; lo contrario solo genera enfrentamiento, ruido y desazón.

Una ciudad se construye y se consolida desde la armonía, desde el concepto de que debemos caber todas y todos, infancia, mayores, servicios, peatones, ciclistas, automóviles, etc.

Gijón tiene por fin un proyecto, que se encuentra en fase de exposición y recepción de mejoras, y es ya, cuando determinados sectores generan ruido, sin haber presentado propuestas, juntando deseos y creando rivalidad entre barrios con lo que pretenden dinamitarlo. No es este el camino, al menos el que permita el razonamiento y una visión de ciudad, pues esta debe ser la premisa.

Planificar una ciudad donde nosotros sus ciudadanos seamos lo primero, requiere serenidad y amplitud de miras, partiendo y en esto creo hay acuerdo, una ciudad libre de humos, transitable, con servicios, segura y amable. Y todo puede caber evidentemente dentro de unos plazos.

¿Es acaso mal comienzo la recuperación de los ríos Piles y Peña Francia, el nuevo paseo al Molinón, los proyectos para reuperar el litoral, paseo del Muro y Fomento? Para todo ello se hace necesario el acompañamiento de un plan de Movilidad sostenible, un plan en debate ciudadano, que recupere la ciudad para los ciudadanos, mejore trayectos, disuada la utilización de vehículos a motor en el centro urbano, amplíe aceras, cree zonas de bajas emisiones y consiga el objetivo primero, una ciudad para las personas, con una ejecución hasta el 2030.

Queda otra parte, de ámbito autonómico y central, que completará este desarrollo, el metrotrén (en el que se trabaja), el nuevo vial de Jove y la nueva estación intermodal.

Gijón avanza hacia el futuro y para ello no son útiles visiones retrógradas y castastrofistas, no se construye mirando para atrás, se hace con análisis, con trabajo, con presupuestos, con garantías y con visión de conjunto.

Muchas y muchos ciudadanos, estamos en el ánimo y con la voluntad de aportar, permitir trabajar, y desde luego por la información y el debate sereno y razonado.