Fallece Gerardo Díaz Solís, “el Portu”, una vida de lucha antifranquista.

  • Desde temprana edad, sintió como propios los ideales de libertad y  democracia, participando en algunos de los episodios más señalados de la lucha obrera en los oscuros tiempos de la dictadura.  

Esta noche, a las dos de la madrugada, nos ha dejado Gerardo Díaz Solís, “el Portu”, histórico militante del PCE y de IU y Cofundador de Comisiones Obreras en la minería asturiana. 

Nació en La Teyera, Ciaño el 10 de abril de 1927. Su padre, natural de Portugal (de ahí su sobrenombre), era uno de los dirigentes del Partido Comunista de España durante los oscuros años cuarenta, en los que se vivieron los tiempos más duros para todos aquellos que lucharon por la libertad. A los once años Gerardo acudió a su primera reunión, acompañando a su padre, donde se encontró con la gente del monte. Así empezó su compromiso con la lucha por la libertad, al convertirse desde ese momento en uno de los enlaces con los “fugaos”, aquellos que tuvieron que huir al monte porque sabían que su destino sería la muerte por motivos ideológicos. Cabe recordar que, en aquella época, la dictadura llamaba “bandoleros” a aquellos luchadores que mantuvieron viva la llama de la libertad. En esta actividad llena de peligros y de incertidumbre, Gerardo forjó su carácter inquebrantable y combativo. 

Poco después entraba a trabajar en la mina, como muchos entonces mintiendo sobre su edad. A los 16 años ya era picador. Su militancia en el PCE comenzó en esa época, siendo pieza clave en las movilizaciones que fueron surgiendo en las Cuencas Mineras. Poco a poco, durante aquella década, fueron surgiendo reivindicaciones que encontraron en personas como el Portu la galvanización necesaria para ponerse en marcha. Eso provocó que en 1950 fuera por primera vez detenido, pasando dieciocho meses en prisión. 

Posteriormente, ya avanzada la década de los cincuenta, el movimiento obrero en la minería fue incrementando su capacidad de movilización. Gerardo fue uno de los organizadores de los encierros que se produjeron en el Pozo San Luis, de La Nueva, en la cuenca del Nalón, durante los años 1957 y 1958, en solidaridad con las reivindicaciones de sus compañeros del Pozo María Luisa. Uno de sus compañeros de trabajo y camarada en la organización de estas luchas en San Luis era Manuel Otones, también Medalla de Plata de esta ciudad. 

Participó en el histórico VI Congreso del PCE en Praga, (diciembre 1959 – enero 1960), junto con otro gran nombre de Gijón, como Horacio Fernández Inguanzo, Hijo Adoptivo de la ciudad, formando parte de la Delegación de Interior de Asturias. A su vuelta a España fue nuevamente detenido, como todos los dirigentes asturianos, en lo que supuso la caída del Comité Provincial del PCE en Asturias. Pasaría, en total, más de siete años en la cárcel como prisionero político, entre unas condenas y otras, sufriendo torturas y vejaciones.

Esto no amilanó su compromiso con la lucha por la libertad y la democracia y siguió implicándose en las reivindicaciones de los trabajadores, sobre todo en la minería. En aquellos años en que el PCE era el principal referente en la lucha contra la dictadura criminal, Gerardo “el Portu” fue uno de los más representativos. Una vida de lucha contra la dictadura y por la libertad.

En los últimos años, ya afincado en Gijón y jubilado de la mina, uno de sus principales compromisos fue la reivindicación constante de la Memoria Democrática, del recuerdo de los compañeros y camaradas que compartieron la lucha con él, como enlaces de los fugaos, desde el fondo de las minas o en las reuniones clandestinas. Preservar su Memoria, la Memoria de un luchador incansable, es un deber ineludible.