“Queremos una ciudad más amable con los peatones, los protagonistas de la movilidad”

“Va a haber una extensión muy importante de las zonas 30, dentro de una estrategia de pacificar el tráfico; también habrá zonas 20”

Aurelio Martín es un veterano de la política y novato del equipo de gobierno, al que se incorporó hace unas semanas desde IU tras el pacto municipal con el PSOE. La densidad de las competencias en Movilidad y Medio Ambiente han disparado su agenda.

–Ahora que es gobierno, ¿se ha pasado al coche oficial?

–No, intento ir andando. Bueno, el otro día varias personas teníamos que ir a un acto en el campus y cogimos un coche de la concejalía.

–Eléctrico, supongo.

–Pues no, no es eléctrico. Es un vehículo de gasolina que tiene veinte años y se utiliza en el servicio para desplazamientos.

–¿El coche es el enemigo en  la movilidad que se quiere para Gijón?

–A mí no me gusta plantear las cosas en negativo. Esto no es una batalla contra el coche. No tiene que ser el enemigo. Queremos una movilidad más sostenible donde tengan más cabida otros medios de transporte y donde el gran protagonista debe ser el transporte público. Del coche lo que esperamos es una verdadera revolución, que ya se está dando y que vamos a ver más pronto que tarde, donde cada vez las emisiones sean menos o incluso vayamos a un sistema eléctrico donde las emisiones sean cero.

–¿Hay previsión de nuevas peatonalizaciones?

–La concejalía tiene tal dimensión y está asumiendo tanto nivel de compromiso que mi director general ya me ha dicho que frene un poco. Tengo la sensación de que vamos a hacer todo el primer año y no se trata de eso. Es evidente que hay cosas que vienen recogidas en el Plan de Movilidad y que evaluaremos. Un plan que vamos a tardar un tiempo en sacar porque tenemos que hacer la evaluación de impacto ambiental y, además, coordinarlo con el plan regional, cuyas medidas nos obligan.

–¿Tardar cuánto?

– Se puede demorar un año y lo que intentaremos es ver medidas que podamos ir haciendo sin tenerlo aprobado. En ese marco veremos si podemos avanzar en algunas calles 30 y en algunas peatonalizaciones. Son medidas que iremos hablando con tranquilidad porque las queremos consensuar. Somos conscientes de que pueden tener cierto nivel de polémica y hay que hablarlo con los vecinos de las zonas afectadas y con el Foro de la Movilidad.

–¿Ejemplos?

–En zonas 30 hablamos prácticamente de todas las calles en un solo sentido. Todas esas calles que no son avenidas con dos carriles en cada sentido. Va a haber una extensión muy importante  de zonas 30 al conjunto de la ciudad dentro de una estrategia de pacificar el tráfico. Haremos un tráfico más pacífico con otros modos de transporte como la bicicleta y el patinete pero, sobre todo, haremos una ciudad más amable para los peatones, que queremos sean los verdaderos protagonistas de la ciudad y de la movilidad.

–Madrid Central, Barcelona Central y…  ¿Gijón Central? 

–Gijón no tiene las dimensiones de Madrid ni Barcelona así que no habrá copias mecánicas. No tenemos las dimensiones ni, afortunadamente, el nivel de tráfico. Lo que haremos es compartir la filosofía que hay detrás de zonas de bajas emisiones y adaptarla a nuestra ciudad. Y lo haremos viendo muy bien que se puede hacer y que no y teniendo mucha capacidad de  información, de diálogo y de consenso. Somos conscientes de que no todo el mundo va a estar de acuerdo con unas medidas que cambian comportamientos y costumbres. Eso genera inquietud y polémica. Pero el objetivo es irrenunciable: queremos ir a una ciudad más sostenible, más amable, donde el peatón sea protagonista y el transporte público prime sobre el privados

–Eso son grandes proyectos, ¿y los pequeños? ¿No se puede, por lo menos, pintar las líneas del carril bici de Poniente?

–Sería lo más fácil y lo más rápido. Vamos a hacer cuanto antes una evaluación de todos los carriles bici de la ciudad. Eso por un lado, y por otro, una evaluación de todos los aparcamientos en superficie y subterráneos. Ambos elementos son importantes. El Plan de Movilidad habla de crear 15 kilómetros más en tramos de carril bici pero más allá de eso está arreglar problemas en Poniente, en El Llano, en Constitución con Schulz… En cartera está la ampliación del carril bici del Muro del que todo el mundo se queja porque es estrecho y muy inseguro. Si ya lo es con bicicletas, con los patinetes se ha introducido más inquietud. La filosofía, en cualquier caso, es que la bicicleta pueda ir por la calzada porque el carril bici sirve como elemento de ocio o deporte pero no como elemento de movilidad cotidiana y eso es lo que queremos que sean las bicicletas. Para eso necesitamos recorridos racionales que vayan a tu puesto de trabajo, al centro comercial, a la Facultad… De que la bicicleta pueda usar la calzada viene la necesidad de pacificar el tráfico con medidas como las calles 30 y otras que serán zonas 20.

–Ese estudio sobre aparcamientos es para cambiar la zona ORA, para construir aparcamientos disuasorios…

–Para todo al mismo tiempo. Saber que aparcamiento hay es fundamental para hacer cualquier cosa. Queremos tener ese mapa de aparcamiento que nos permita tomar medidas. Hay muchas cosas que estamos estudiando pero queremos contrastarlas con la realidad. No queremos tomar decisiones a golpe de ocurrencia sino que sean medidas fundamentadas. Se trabaja en la posibilidad de una tarjeta de la ORA para residentes con zonas exclusivas para que ellos puedan aparcar.

–En Emtusa se acaba de decidir bajar las tarifas, ¿no habría que hablar de cambiar lineas o mejorar servicios?

–Después de ocho años de un gobierno que ha hecho pocas cosas, todo está en revisión pero es evidente que hay cosas que funcionan. El mundo no empieza con nosotros, lo que si tenemos nosotros es una actitud de análisis, de escuchar y hacer propuestas. Alguna línea más se está estudiando.

–¿Cuál?

–En el propio Plan de Movilidad está una línea circular por Cimadevilla y el centro. Veremos que posibilidades tiene.

–¿Qué ha pasado con el plan de control de los patinetes?

–Hay abierto un expediente a la empresa que los alquila a la que hemos pedido todo tipo de documentación sobre actividad, permisos, seguros… La presentó y ahora veremos si reúne las condiciones para ejercer esa actividad en la ciudad.

–¿Cómo quedará en la nueva ordenanza la regulación de los patinetes y otros vehículos de movilidad personal?

–Habrá varias clasificaciones. Los vehículos de menos de 25 kilos y velocidad máxima de entre 15 y 20 kilómetros a la hora tendrán un nivel de exigencia similar al de las bicicletas; y los que estén por encima  de este peso y potencia los asimilamos a motocicletas y ciclomotores y se les pedirá lo mismo; tendrán que ir por la calzada.

Bicicleta y patinete van a convivir con el metrotrén, nuestra obligación es regularlos

–¿Todo esto sirve tanto para la era premetrotrén como para la postmetrotrén?

–El metrotrén tendrá un enorme impacto en la movilidad de Gijón y de Asturias y será lo que permita conseguir muchos de esos objetivos de movilidad sostenible y una reducción real muy potente de la utilización del coche privado. Pero la bicicleta y el patinete van a convivir con el metrotrén. La obligación del gobierno municipal es regularlos para hacerlos convivir y en esa convivencia lo que más vamos a respetar es al peatón. Él es el protagonista.

–¿Ve la estación intermodal junto al Museo del Ferrocarril?

–Tenemos algo más que percepciones, y yo siempre lo advertí, de que la estación en el sitio elegido se dispara porque es una zona geológicamente muy compleja que va a obligar a hacer unos apantallamientos impresionantes generando unos costes muy por encima de los que se han dicho hasta ahora. Ya veremos, hay un estudio informativo en marcha que aportará más datos. Nosotros nos sumamos al consenso por una serie de razones como la prolongación del metrotrén a Cabueñes o el soterramiento a La Calzada. Aquí lo importante es el metrotrén, no la estación. A mí me gusta mucho usar esa expresión del Colegio de Arquitectos que habla de que Gijón tendrá una estación líneal con seis paradas.

–Pasemos a hablar con el edil de Medio Ambiente, ¿cómo cierra el verano la playa de San Lorenzo y el río Piles? 

– La parte más delicada de la playa es la escalera 12, la más cercana al Piles. No se puede hablar de contaminación en la playa sino de episodios puntuales de contaminación. Lo que sí es obvio es que hay contaminación en el río Piles. Tan obvio como que hasta ahora nadie se ha preocupado de saber por qué la había. Cuando digo que vamos a evaluar el río Piles es que intentaremos saber las causas y los responsables y poner en manos de la Confederación que deje de haber esas causas y esos responsables. Actuamos en tiempo real cuando hubo un problema con la Feria de Muestras y somos conscientes de que hay más vertidos y no queremos esperar.

–¿Intuyen las causas de esos vertidos?

–Tenemos algún indicio de quien más puede estar vertiendo.

–¿Quién o quiénes?

–Como son indicios no lo voy a decir, pero son desde infraestructuras hasta equipamientos. El objetivo es que el río no siga como está.

–¿Hay algo que hacer para proteger la playa?

–Es fundamental que entre en funcionamiento el pozo de tormentas y la depuradora del Este para que tengamos menos sorpresas.

–¿Perspectivas de que entre en funcionamiento la depuradora?

–El informe está acabado y se dará traslado a la administración de justicia. Tenemos una reunión pendiente con el secretario de Estado, Hugo Morán, y otra con la Confederación para hablar de éste y más asuntos.

–¿Y hablar con los vecinos que litigan?

–Yo siempre he dicho que sería bueno hablar con los vecinos.  Sí, habría que hablar. Mi duda es si eso tiene que hacerlo la administración local o la central. Parece un asunto municipal pero quien hizo la depuradora, tiene la competencia, está requerido por la administración de justicia y soporta la multa de la Comisión Europea es la administración central. Dicho esto, somos conscientes de que es un problemas muy grave y como gobierno vamos a exigir que las cosas se solucionen.

–¿Qué desaparezca el Observatorio de la playa de San Lorenzo es una limitación a la participación ciudadana?

–No, esto es un debate sobre los instrumentos idóneos de participación. El medio ambiente no se trocea y la voluntad es informar y debatir de todo en el consejo sectorial de Medio Ambiente. Si tenemos un observatorio de la playa, ¿por qué no tener uno de la calidad del aire o del Piles? Un Observatorio que en seis años tuvo ocho reuniones: hay órdenes del día de tres y actas de ninguna. No hubo nada más allá de los  estudios que se encargaron sobre la arena. Y lo que me resulta más extraño es que se quejen los grupos políticos cuando hay una comisión municipal de medio ambiente que se reúne cada 15 días y donde pueden hacer preguntas, ruegos… No se cercena su participación.

No se hace ciudad nueva con ingresos viejos, de hace ocho años; es como la cuadratura del círculo

–Lleva desde el 6 de agosto en el gobierno. ¿Fue la decisión correcta o se arrepiente?

–Hoy me siento más seguro que cuando tomamos la decisión. Nosotros pedíamos un cambio de ciclo y estoy convencido de que  se va a hacer tras ocho años de gobierno de la derecha. Ahora hay un gobierno que gobierna. Se puede estar de acuerdo o no con él o compartir o no sus decisiones pero cuando hay un problema intenta sabe qué es y darle solución. Y en muchas ocasiones se dan. El otro día vi a un grupo de vecinos  mostrarse contentos por lo bien que se hacían las obras en Manuel Llaneza. Compárese eso con Marqués de San Esteban. Es verdad que lo tenemos todo por hacer pero el comienzo es proactivo.

–¿En que se nota la mano de IU en estas ordenanzas fiscales?

–En un IBI diferenciado que no iba en el programa del PSOE ni defendió la Alcaldesa. Otros sí lo hicimos. Van otras medidas como bajar el precio de la teleasistencia y el autobús o gravar el consumo de agua y la basura en lo que pretendemos sea un  horizonte de fiscalidad verde. No se hace una ciudad nueva con ingresos viejos, de hace 8 años. Es populismo y electoralismo del malo que todos los partidos prometan cosas y al mismo tiempo diga que la fiscalidad o congelarla o bajarla. Eso es imposible, es la cuadratura del círculo.

–¿Y en qué se notará en el presupuesto?

– El 0,7 e s muy importante para nosotros  y la política social es también una bandera de la izquierda. Queremos que Gijón sea referente en las políticas sociales de la izquierda que se puedan hacer en este país, que esté a la vanguardia. Y eso supone unos objetivos determinados y unos presupuestos determinados. Sin olvidar que una ciudad necesita inversión y generar empleo. Todo tendrá que tener un equilibrio pero la política social es muy importante porque hace que la ciudad sea más justa y solidaria. Otra pata es la sostenibilidad medioambiental.

–¿Esa política social debe incluir la renta social como la llama Podemos o  plan de emergencia social como prefiere decir IU?

–Es obvio que no es una renta, los ayuntamientos no tenemos esa capacidad, pero dicho esto, nosotros tuvimos mucho que ver con ella y particularmente con la colaboración con la Unión de Comerciantes y con el sistema de la tarjeta. La renta social es un instrumento para conseguir unos objetivos y yo diría que un buen instrumento, revisable y mejorable. Pero en cualquier caso un instrumento. Hay ciudades que no tiene renta social y tienen una política social muy de izquierdas. Yo creo que sería bueno que no lo amortizáramos y lo mejoráramos.