Una política fiscal más justa y solidaria

Intervención del portavoz de IU Xixón, Aurelio Martín, en el pleno municipal del Ayuntamiento de Gijón/Xixón del 21/10/2019 sobre las ordenanzas fiscales.

Buenos días a todas y a todos y muchas gracias, señora Alcaldesa.

Empezando casi por la conclusión, el Pleno que celebramos esta mañana va a ser el del acuerdo de la izquierda y el del enfado de la derecha; el de la propuesta constructiva y el diálogo que permiten alcanzar un espacio común de acuerdo para avanzar, y el del anuncio de la llegada de las diez plagas bíblicas a Gijón en una suerte de premonición que hoy se esforzarán por argumentar. 

Ironías a un lado, hoy es un buen día para nuestra ciudad. Lo es porque la izquierda, desde nuestras diferentes identidades y expresiones, llegamos a un acuerdo que permite acabar con ocho años de política fiscal de la derecha en Gijón. El proyecto de Ordenanzas Reguladoras de Tributos y Precios Públicos que hoy defendemos en este Pleno no es solo la respuesta a un análisis de las necesidades urgentes de la ciudad, sino que responde también al modelo de ciudad que queremos impulsar: un Gijón más justo e inclusivo, con un carácter eminentemente social, y sostenible desde el punto de vista económico y ambiental. Gijón no solo necesita ponerse al día en sus equipamientos y servicios públicos o en sus barrios, sino que necesita también modernizarse para reconectarse con Europa a través de sus políticas públicas y de su modelo de ciudad. Y para eso hacen falta recursos. 

Hacen falta recursos del Estado, cuyo sistema de financiación de los ayuntamientos lleva años siendo urgente reformar, y cuyas leyes de Estabilidad Presupuestaria, y de Racionalización y Sostenibilidad de la Administración Local, cercenan la capacidad financiera de los ayuntamientos que, como bien defendía el pasado Pleno el Partido Popular, ven así limitado el principio constitucional de autonomía local.

Y hacen falta también recursos propios.  El proyecto de Ordenanzas Fiscales para 2020 que hoy debatimos actualiza, por un lado, tasas y precios públicos que llevaban congelados desde 2012, y crea, por otro, nuevos instrumentos impositivos que graban fundamentalmente actividades económicas que hasta ahora no venían contempladas en la fiscalidad municipal de nuestro ayuntamiento. 

De manera muy breve, y yendo ya al detalle del proyecto, me voy a detener en cinco aspectos que para Izquierda Unida identifican los nuevos tributos municipales con el modelo de ciudad que queremos impulsar:

En primer lugar, los cambios en el Impuesto sobre Bienes Inmuebles. Mientras se mantiene el tipo normal en el 0,45%, el que afecta a los usos residenciales (solo la ciudad de Toledo tiene un tipo más bajo que el de Gijón), se establece un nuevo tipo del 0,79% para los inmuebles con un valor superior al millón de euros y un uso diferente al residencial. Una medida “ideológica” que según la derecha local va a desencadenar una de las diez plagas bíblicas a las que me refería al inicio de mi intervención. La realidad es que el IBI diferenciado es tan ideológico como para que lo apliquen indistintamente el Partido Nacionalista Vasco, el PSOE, Compromís, Bildu o el propio Partido Popular sin que sus ciudades se vean asoladas por ningún tipo de plaga que genere las desbandadas anunciadas en la nuestra.

En nuestro modelo de ciudad, el que más tiene más debe aportar a lo común, y a eso responde una medida como esta. 

En segundo lugar, las tasas para la actividad económica en el espacio público. El uso del espacio de todos para la actividad privada y lucrativa debe redundar en lo común. Por eso el proyecto de Ordenanzas Fiscales actualiza la tasa de los cajeros automáticos y crea dos nuevas para las instalaciones del transporte de energía eléctrica, gas, agua e hidrocarburos, y para la telefonía móvil. 

En tercer lugar, las tasas relacionadas con la movilidad. Cambiar la forma en la que nos movemos por las ciudades es uno de los objetivos del desarrollo sostenible, y también uno de los criterios introducidos en el proyecto de Ordenanzas Fiscales. A esto responde la rebaja en el billete ordinario de autobús, que pasa de 0,82 a 0,70 euros con tarjeta, o la gratuidad para menores de 16 años. También los cambios en las bonificaciones de “la viñeta” o la actualización de los precios de la O.R.A. Medidas, todas ellas, que engarzan con la nueva Ordenanza de Movilidad Sostenible. 

En cuarto lugar, la accesibilidad y sostenibilidad de nuestros servicios públicos. Por un lado, se establecen bonificaciones con carácter general en actividades deportivas, culturales y de ocio para familias con escasos recursos; se reduce el precio mensual del Servicio de Teleasistencia en más de un 15%; y se incorporan precios reducidos para jóvenes en la programación de la Fundación Municipal de Cultura; medidas todas ellas que aseguran la equidad en el acceso a los servicios municipales. Por otro, se incrementan los precios del Patronato Deportivo Municipal en aras de la sostenibilidad de los servicios públicos y la necesaria modernización de las instalaciones deportivas. También de la ampliación de equipamientos en La Laboral, la zona Oeste o Las Mestas, y de deportes como el softball. 

Y en quinto y último lugar, la sostenibilidad ambiental. El incremento en las tasas de agua (2 céntimos de euro por metro cúbico de agua) y de recogida de basuras (6 euros al año) responden a políticas de sostenibilidad ambiental que buscan incidir en el ahorro en el consumo de agua, pero también mejorar la capacidad financiera municipal para acometer la necesaria renovación de la red de saneamiento, la extensión de la red de alcantarillado en la zona rural, o la puesta en marcha de un nuevo Plan de Gestión de Residuos que nos permita cumplir la normativa comunitaria en materia de reciclaje. 

En definitiva, el proyecto de Ordenanzas Fiscales que hoy debatimos cumple con los criterios del modelo de ciudad que defendemos, y nos permite encarar 2020 con más recursos para atender lo urgente y para avanzar en lo importante. Y lo hace manteniendo la carga impositiva por habitante por debajo de la media de Oviedo, de Asturias, y también de España, tanto en ciudades de más de 100.000 habitantes como con carácter general. 

Esperamos que este acuerdo de la izquierda marque el inicio de una colaboración sincera que permita a Gijón avanzar hacia un modelo de ciudad que es compartido y del que hoy ponemos una primera piedra.

Muchas gracias. 

Aurelio Martín