La Concejalía de Medio Ambiente de Gijón junto al Gobierno de Asturias impulsarán un plan de acción contra la contaminación en la zona oeste de Gijón.

  • El plan, que se realizará conjuntamente entre la Concejalía de Medio Ambiente, coordinanada por Aurelio Martín, y el Gobierno del Principado, incluirá medidas a aplicar en las industrias próximas, actividad portuaria, así como medidas de movilidad y de información a la población.
  • Se concretarán las actuaciones a desarrollar por todos los agentes en los episodios de mala dispersión de la contaminación, con mayor grado de ambición que el Protocolo general del Principado.

Aurelio Martín, portavoz municipal de IIU Xixón y concejal de Medio Ambiente y Movilidad de Gijón, y la viceconsejera de Medio Ambiente del Gobierno de Asturias, Nieves Roqueñí, han presentado un plan de acción contra la contaminación en la Zona Oeste de Gijón. Aurelio Martín ha asegurado que para revertir el problema de contaminación que sufre la zona oeste de la ciudad. Martín, ha señalado que tanto Principado como Ayuntamiento son sensibles y quieren actuar ante esta realidad, a lo que ha considerado que el protocolo que se va a diseñar es “más ambicioso” que el actual.

Según ha indicado Nieves Roqueñí: “Reconocemos públicamente que tenemos un problema de contaminación y partículas en la zona oeste que queremos atajar”. Tanto en la estación de Jove como en la de El Lauredal se ha constatado que las partículas PM10 tienen valores “bastante superiores” a las del resto de Gijón y mientras de febrero a mayo de 2019 la estación de la Argentina detectó 13 superaciones las de la zona oeste registraron entre 30 y 40.

El plan de acción permitirá actuar en la zona oeste de manera que cuando haya episodios de contaminación se dé un aviso temprano a la población y se puedan poner en marcha las medidas oportunas. El nuevo plan se quiere tener listo para antes del verano, de cara a evaluar los resultados a finales de 2021. Se quiere acompasar, la conclusión de la elaboración de este plan con la entrega de los resultados del informe del Instituto Carlos III, sobre los que se basarán a la hora de ver la conveniencia de colocar más estaciones de medición de la calidad del aire o si debe cambiarse la ubicación de las actuales.