Nos ha dejado Paco Sarasúa, concejal del PCE en la primera corporación democrática de Gijón tras los años del franquismo

sarasúa

Desde Izquierda Unida Xixón deseamos expresar nuestras más profundas condolencias a  familiares, amigos y allegados por la reciente pérdida de Francisco Sarasúa Serrano. Además, queremos poner en valor la relevancia histórica que su figura tuvo para la construcción de nuestra ciudad tal y como la disfrutamos hoy en día.

Paco Sarasúa, nacido en 1953 en Gijón, aunque actualmente afincado en Barcelona, era licenciado en Ciencias Económicas por la Universidad de Deusto. Fue uno de los miembros de la primera corporación democrática establecida en nuestra ciudad tras la muerte del dictador, al haber formado parte de la lista del Partido Comunista en las elecciones municipales de 1979 y siendo elegido edil con tan solo 26 años. Repetiría como munícipe entre 1983-1987.

Tras las negociaciones con el PSOE, que fue el partido más votado, entró en el Gobierno Municipal del socialista José Manuel Palacio con la responsabilidad de Hacienda durante la primera legislatura democrática, siendo el encargado de diseñar los primeros presupuestos municipales de la democracia. El trabajo de Sarasúa, junto con el de sus compañeros del PCE Andrés Costales, Víctor del Busto y Luis Felipe Capellín, fue decisivo para iniciar el proceso de modernización de Gijón.

Sarasúa fue el responsable del reordenamiento económico-financiero del municipio, una obra ingente en un municipio que salía, como tantos otros, del caciquismo franquista. Se encontró con superávit en las cuentas de una ciudad sucia y embarrada, sin un alcantarillado del siglo XX y poco amable con sus ciudadanos, prueba de la ineficiencia de los gobernantes del franquismo. Dedicó su trabajo a convertir Gijón en una ciudad marítima, industrial y habitable, principales puntos del programa del Partido Comunista en las elecciones de 1979.

A lo largo de su trayectoria encontramos algunos de los logros más emblemáticos de la izquierda gijonesa, como la recuperación para los ciudadanos del Cerro de Santa Catalina (robado por el ejército franquista a los gijoneses en 1937) y que fue fruto de una dura negociación con las autoridades militares. Hoy todos disfrutamos de un excepcional balcón verde sobre el Cantábrico que forma parte de la reconocible silueta de la ciudad, y que de este modo comenzaba a dejar de dar la espalda al mar.

También facilitó recursos para mejorar el urbanismo gijonés, caracterizado en los setenta por el barro y la suciedad, con lo que se pudo emprender el arreglo y asfaltado de muchas calles de las zonas periféricas, entonces simples caminos en el mejor de los casos. Del mismo modo, comenzó la modernización del alcantarillado de la ciudad, insuficiente en su mayor parte e inexistente en algunos barrios. Dado que el concejal de Hacienda tiene en la mano la llave de la financiación, asignó recursos para la creación del Patronato Deportivo Municipal, también fruto del encomiable trabajo de su camarada Víctor del Busto.

Por su excepcional trayectoria política al servicio de los gijoneses, IU Xixón quiere también dejar patente su agradecimiento a Francisco Sarasúa Serrano.